Autor

Aleksandr Serguéievich Pushkin

Todo lo que este nombre ha dejado en el archivo.

La reína de picas

La puerta de su cuarto se abrió y una mujer vestida de blanco entró. Se acercó a la cama, y el hombre, aterrado, reconoció a la condesa.
—He venido a ti contra mi voluntad —dijo ella bruscamente—; pero me mandaron concederte lo que pedías. El tres, el siete y el as, sucesivamente, son las cartas mágicas. Deben transcurrir veinticuatro horas entre el uso de cada una, y, después de haber usado las tres, no deberás volver a jugar nunca más.