Cuento
La Venus de Ille
Me aferré sin demasiados miramientos al cuello de la Venus, con la que comenzaba ya a familiarizarme. Incluso la miré un instante muy de cerca y la encontré, a esa distancia, aún más malvada y más hermosa. Después advertí que en el brazo había grabados algunos caracteres en escritura cursiva antigua, al parecer