Historia del mal
El Titanic y la mujer que escuchó su sentencia
La tarde del sábado 13 de abril de 1912, Elizabeth Lindsey Lines se encontraba en el salón de primera clase del RMS Titanic. Tenía 50 años, viajaba con su hija Mary, de 16, y había embarcado en Cherburgo rumbo a Estados Unidos. Aquel día todavía no existía ninguna razón para imaginar que su nombre terminaría formando parte de una de las investigaciones marítimas más importantes de la historia.