Historia del mal
Baal: el demonio que cambió de nombre
En Canaán fue invocado como señor de la tormenta, de la fertilidad y del poder de la tierra; en el mundo fenicio viajó con los navegantes y mercaderes; en Cartago tomó el nombre de Baal Hammon; los griegos lo vieron como Cronos y los romanos lo tradujeron como Saturno. Pero para la Biblia y para la tradición cristiana, detrás de esas máscaras no había un dios legítimo, sino una presencia demoníaca alimentada por la idolatría y por la sangre de los inocentes.