La Venus de Ille
Me aferré sin demasiados miramientos al cuello de la Venus, con la que comenzaba ya a familiarizarme. Incluso la miré un instante muy de cerca y la encontré, a esa distancia, aún más malvada…
Un sitio para quienes la noche no termina al amanecer.
Bienvenido
Este es un sitio donde encontrarás relatos, testimonios y estudios sobre por qué, desde el inicio de los tiempos, la humanidad le teme a la oscuridad.
Me aferré sin demasiados miramientos al cuello de la Venus, con la que comenzaba ya a familiarizarme. Incluso la miré un instante muy de cerca y la encontré, a esa distancia, aún más malvada…
Secciones del archivo
Relatos de horror que no terminan cuando prendes la luz.
Voces y experiencias que narran y rozan lo inexplicable.
Relatos tradicionales, mitos urbanos y ecos oscuros de la memoria popular.
Criaturas, espectros y entidades.
Objetos de fe, protección y devoción usados para enfrentar la oscuridad.
Episodios donde la historia superó a la ficción.
Crímenes reales y asesinos seriales.
Documentos, fuentes históricas y materiales de consulta.
Recomendaciones de libros y películas para internarse en el terror.
Últimos ingresos
Crónica negra
La policía de Londres relacionó cinco asesinatos con una misma mano: Mary Ann “Polly” Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly, muertas entre agosto y noviembre de 1888 en el East End londinense. El asesino nunca fue identificado. La historia lo recordaría con un nombre nacido entre cartas, prensa y terror urbano: Jack el Destripador.
Historia del mal
Antes de Auschwitz, hubo un desierto africano donde el Imperio alemán convirtió la guerra colonial en una política de aniquilación. Entre 1904 y 1908, los pueblos herero y nama fueron perseguidos, expulsados y encerrados en campos de concentración.
Cine y tinta
Publicada originalmente en 1818 con el título Frankenstein; or, The Modern Prometheus, la novela de Mary Shelley ocupa un lugar central en la historia del horror moderno porque llevó el miedo gótico más allá del castillo, la maldición o el espectro, y lo colocó frente a una pregunta mucho más inquietante: qué ocurre cuando el ser humano intenta ocupar el lugar de Dios.
Leyenda
La leyenda lo imagina apareciendo en ciudades distintas, siglos distintos y lenguas distintas. Se le ve cruzar caminos, puertos, plazas, mercados y fronteras. Envejece, pero no termina de morir; a veces incluso recupera la apariencia que tenía al momento de su condena. Es un testigo imposible de la historia: ve caer reinos, cambiar credos, extenderse las pestes y renovarse las guerras, pero nada de eso le concede descanso.
Crónica negra
Antes de convertirse en una de las figuras más oscuras de la crónica criminal europea, Gilles de Rais fue un noble poderoso, heredero de grandes dominios y mariscal de Francia. Su biografía parece, al principio, la de un personaje destinado a la gloria medieval: señor de castillos, hombre de armas, combatiente en la Guerra de los Cien Años y compañero de campaña en el entorno de Juana de Arco. Britannica lo identifica como barón bretón, mariscal de Francia y hombre de enorme riqueza cuya carrera terminó en un célebre proceso por satanismo, rapto y asesinato infantil.
Criatura
En la tradición malaya, el horror de la Penanggalan comienza en el interior del cuerpo humano. De día puede pasar por una mujer común, integrada al orden de la aldea, sin marcas visibles que delaten su naturaleza. Pero al llegar la noche, esa apariencia se rompe. La cabeza se separa del cuerpo y se eleva en la oscuridad, arrastrando tras de sí las vísceras que aún cuelgan, húmedas y vivas, como si el hambre hubiera decidido conservar sólo la parte necesaria para seguir buscando sangre.
Historia del mal
En 1943, mientras el mundo miraba los frentes de la Segunda Guerra Mundial, millones de personas murieron de hambre y enfermedad en Bengala, entonces parte de la India británica. No fue una hambruna simple ni una tragedia natural inevitable: fue una catástrofe agravada por la guerra, el mercado, la indiferencia colonial y decisiones políticas que dejaron a los pobres sin acceso al alimento.
Historia del mal
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Japón imperial convirtió la medicina, la obediencia militar y la investigación biológica en instrumentos de tortura y muerte. En los laboratorios de la Unidad 731, miles de personas fueron tratadas no como prisioneros, sino como material experimental.
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