Cuento
La mano
—Sí, señora, es probable que nunca se sepa nada. En cuanto a la palabra «sobrenatural» que acaba usted de emplear, no tiene cabida en este asunto. Nos encontramos ante un crimen concebido y ejecutado con tanta habilidad, tan perfectamente envuelto en el misterio, que no podemos separarlo de las circunstancias impenetrables que lo rodean.