Bestiario

Criaturas, presencias y horrores que acechan en los márgenes del mundo.

Strix

Origen: Roma
En el imaginario romano, la Strix representa un horror íntimo, pues entra de noche, cuando la casa duerme, y busca aquello que la familia no puede defender del todo: La cuna.
La tradición la presenta como un ave nocturna de mal agüero, vinculada al chillido, la sangre, la brujería y el ataque contra los niños pequeños.

Draugr

Origen: Nórdico
Su horror nace de una idea profundamente funeraria: hay muertos que no descansan porque algo en ellos quedó atado al cuerpo. La codicia, la violencia, el mal carácter, el orgullo o la maldición pueden retener al difunto dentro de su propia carne.

Tengu

Origen: Japón
En la tradición japonesa, el tengu es más que una simple bestia nocturna. Su territorio no es la tumba ni la casa maldita, sino la montaña: ese espacio alto, boscoso y difícil donde el mundo humano empieza a perder autoridad. Allí vive, acecha, enseña o castiga. Por eso su figura no pertenece sólo al miedo al monstruo, sino al miedo a cruzar un límite sagrado sin entenderlo.

Banshee

Origen: Irlanda
No irrumpe como una cazadora ni como una bestia que deba ser vencida. Su horror es más sutil y más antiguo: anuncia. Es la presencia femenina cuyo llanto atraviesa la noche para advertir que alguien está por morir. Por eso su figura no pertenece al terror de la persecución, sino al del presagio.

Nahual

Origen: Mesoamérica/México
No se trata únicamente de una bestia que cambia de forma. El nahual pertenece a una visión más compleja del ser humano, donde la persona puede estar ligada a un animal compañero o poseer la facultad de proyectarse en él, actuar a través de él o compartir con esa criatura una misma sustancia vital.

Strigoi

Origen: Rumania
No es simplemente un vampiro, al menos no en el sentido moderno de la palabra, sino de una presencia más vieja, más íntima y más inquietante. El Strigoi pertenece a esa clase de horrores que no irrumpen desde castillos lejanos, sino desde la propia casa, desde la sangre de la familia, desde la tumba mal cerrada o el muerto que se niega a aceptar su reposo.

Kikimora

Origen: Rusia/eslavos
Es un espíritu femenino doméstico cuya conducta oscila entre la ayuda silenciosa y la hostilidad corrosiva, según el orden —o el desorden— de la casa que habita. Su leyenda quedó arraigada sobre todo en la tradición rusa y eslava oriental, donde se la concibió como una presencia nocturna capaz de explicar ruidos, pérdidas, sobresaltos y desgracias dentro del ámbito familiar.