Testimonio real — Bruja/Tlahuelpuchi
Ubicación: San Luis Potosí, México
Fecha: Sin precisar
Relator: Natzach
Yo soy curandera y me especializo en sacar entidades de las personas y también de los lugares.
Hace tiempo, un señor llamado Raymundo se puso en contacto conmigo porque en el rancho donde vivía estaban ocurriendo cosas extrañas.
Por las noches no tenían tranquilidad.
Según me contó, diferentes entidades los atormentaban y la situación había llegado a un punto en el que ya no sabían qué hacer.
Acepté ayudarlos y fui hasta el rancho.
Me instalé ahí durante cuatro días.
Esperaba que durante ese tiempo ocurriera alguna manifestación para poder saber qué estaba sucediendo y trabajar con aquello que los estaba molestando.
Pero no pasó nada.
Durante los cuatro días que permanecí en el lugar, las entidades no se presentaron.
Al final tuve que regresar a mi casa.
Aproximadamente una semana después, Raymundo volvió a comunicarse conmigo.
Me dijo que los ruidos y las molestias que habían tenido durante las noches habían cesado.
Pero ahora ocurría otra cosa.
Una lechuza enorme había comenzado a visitar el rancho.
Llegaba durante la noche y hacía sonidos muy extraños.
Lo primero que le dije fue que no lastimara al animal.
Entonces él me respondió:
—Esta no es una verdadera lechuza.
Me explicó que aquella ave hacía cosas que, según él, ninguna lechuza normal podía hacer.
A veces imitaba a los perros.
Después hacía sonidos parecidos a los de un gato.
En otras ocasiones parecía llorar.
Y algunas noches se escuchaba como si una persona estuviera riéndose.
Fue entonces cuando comenzamos a sospechar que aquello no era un animal común.
Para mí se trataba de una bruja pactada.
La lechuza continuó apareciendo durante las noches y molestando a las personas del rancho.
Raymundo terminó por hartarse.
Una noche tomó un arma y le disparó.
La lechuza murió.
Pero lo más extraño ocurrió varios días después.
Raymundo me contó que se dieron cuenta de que una mujer a la que conocían había desaparecido.
Era una señora de la zona que, según él, tenía muy mal carácter y constantemente tenía problemas con otras personas.
No le gustaba que los niños jugaran cerca de donde ella se encontraba y, cuando se enojaba, podía llegar a agredirlos.
Después de que murió la lechuza, aquella mujer dejó de aparecer.
Nadie volvió a verla.
Según me dijeron, no tenía familia cercana y tampoco hubo quien pudiera dar información sobre lo que había ocurrido con ella.
Raymundo estaba convencido de que aquella mujer y la lechuza eran la misma.
Yo también lo creí.
Para nosotros, se trataba de una bruja pactada.
Las brujas pactadas son distintas de otras personas que practican brujería.
Ellas hacen un pacto con Lucifer, con Satanás o con algún otro espíritu poderoso.
Lo hacen buscando dinero, poder y ciertos privilegios.
Entre esos privilegios está la capacidad de volar y, sobre todo, la de cambiar de forma.
También existe un día especial relacionado con ese pacto: el Sabbat.
Durante esa ceremonia, las personas que quieren entrar completamente en ese camino renuncian a Dios para entrar, como nosotros decimos, en la verdadera oscuridad.
Nunca pudimos demostrar qué ocurrió realmente con aquella mujer.
Lo único que sabemos es que durante varias noches una enorme lechuza visitó aquel rancho, hacía sonidos que quienes estaban ahí aseguraban que parecían de perros, gatos y seres humanos, y que después de que Raymundo la mató una mujer conocida de la zona desapareció.
Nunca volvieron a verla.