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La diversidad biocultural de Tlaxcala

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Título original: La diversidad biocultural de Tlaxcala. Capítulo III. Nahualismo y chamanismo
Coordinadores: Milton Gabriel Hernández García, Jorge Guevara Hernández, José Vicente de la Rosa Herrera y Nazario Sánchez Mastranzo
Fecha de publicación: noviembre de 2024
Lugar: Tlaxcala, México
Instituciones editoras: Instituto Nacional de Antropología e Historia / El Colegio de Tlaxcala, A. C.
Tipo de documento: Estudios antropológicos y etnográficos
Licencia: Creative Commons BY-SA 4.0

Contexto: El capítulo forma parte de una extensa obra dedicada a estudiar la diversidad histórica, social y biocultural de Tlaxcala. Sus trabajos proceden en buena medida de investigaciones antropológicas y etnográficas desarrolladas en comunidades indígenas del estado y reúnen testimonios, relatos y análisis sobre personajes que dentro de las distintas cosmovisiones locales son asociados con capacidades extraordinarias: naguales, brujas, curanderos y especialistas rituales.

El Capítulo III, “Nahualismo y chamanismo”, reúne cinco trabajos: Ra Dzehni, la bruja bola de fuego: entre los yuhmu (otomí) de Ixtenco, Tlaxcala; El nagual y la tlaltelpulchis (bruja): dos modelos de nagualismo en Mazatecochco, Tlaxcala; De brujos, naguales, tonales y otros males: prácticas de curandería en San José Aztatla y San Felipe Cuauhtenco; De nahuales, brujos, brujas y curanderos en Tetlanohcan, Tlaxcala; y La oración contra el nagual.

Lugares mencionados: Ixtenco, San Cosme Mazatecochco, San José Aztatla, San Felipe Cuauhtenco, Tetlanohcan, Atlihuetzía y la región de La Malinche, Tlaxcala.

Personajes y figuras mencionadas: naguales, tlaltelpulchis o tlahuelpulchis, brujas bola de fuego, brujas chupasangre, curanderos, hechiceros y habitantes de las comunidades que transmiten los relatos.

Tema central: Las concepciones contemporáneas del nahualismo, la brujería y la curandería en distintas comunidades de Tlaxcala, estudiadas a partir de testimonios, tradición oral y trabajo etnográfico.

Qué es este documento

Este capítulo no es una recopilación de leyendas escrita con fines de entretenimiento. Es un conjunto de investigaciones antropológicas que intenta comprender qué significan el nagual, la bruja, el curandero y otras figuras para las personas y comunidades que hablan de ellas.

Uno de los estudios está dedicado a Ra Dzehni, la “bruja bola de fuego” de Ixtenco. El autor analiza relatos y testimonios en los que aparecen luces que se desplazan durante la noche y que los habitantes identifican con una persona capaz de transformarse. El propio trabajo señala que las bolas de fuego constituyen una de las formas atribuidas a brujos o brujas, mientras que otra tradición habla de la transformación en guajolote para atacar a infantes.

La investigación distingue además a la bruja bola de fuego de la denominada bruja chupasangre. En los relatos recogidos en Ixtenco, las luces pueden desplazarse, cambiar de tamaño e incluso ser perseguidas por quienes intentan descubrir la identidad de la persona que estaría detrás del fenómeno.

En San Cosme Mazatecochco aparece otra clasificación. Allí se describe al nagual como una persona que puede convertirse en perro, burro o gato y que suele ser ubicada en caminos, calles y límites de la comunidad cercanos a La Malinche. Los testimonios también le atribuyen robos de animales domésticos, maíz o aperos agrícolas.

A su lado aparece la figura de la tlaltelpulchis o tlahuelpulchis, identificada como una bruja capaz de asumir la forma de guajolote o de bola de fuego y asociada con ataques contra niños recién nacidos. La investigación registra incluso relatos donde la transformación pasa por diferentes estados: ave, bola luminosa y entidad vaporosa capaz de atravesar rendijas.

El capítulo concluye con “La oración contra el nagual”, un breve estudio sobre una fórmula protectora registrada por Miguel N. Lira en 1947 y que décadas después continuaba siendo transmitida oralmente en Tlaxcala. El autor relata el caso de un hombre cuya abuela le enseñó esa misma oración después de un supuesto encuentro con un nagual.

Por qué importa

Este documento resulta especialmente valioso porque permite observar el nahualismo y la creencia en las brujas desde las comunidades donde estas tradiciones continúan circulando, y no únicamente desde versiones modernas, relatos de Internet o reconstrucciones populares.

Los trabajos muestran además que no existe una única definición de “nahual” o de “bruja”. Las características cambian de una localidad a otra. En algunos testimonios el nagual adopta completamente la forma de un animal; en otros, las brujas poseen transformaciones mucho más complejas. Algunas son asociadas con el fuego, otras con el guajolote, el daño a los niños o el espanto.

También resulta significativo el vínculo permanente con el territorio. Caminos, barrancas, milpas, los límites de las comunidades y La Malinche aparecen como espacios donde el mundo cotidiano entra en contacto con aquello que los interlocutores consideran sobrenatural. En el estudio sobre Tetlanohcan, por ejemplo, la montaña aparece simultáneamente como fuente de elementos capaces de restablecer la salud y como espacio habitado por entidades peligrosas.

Para el estudio de la tlahuelpuchi, el capítulo es particularmente importante. Confirma documentalmente que en comunidades tlaxcaltecas existen tradiciones que relacionan a estas brujas con el vuelo, las bolas de fuego, el guajolote, la transformación y el ataque contra niños, aunque cada comunidad organiza esos elementos de manera distinta.

Precaución histórica y antropológica

Este capítulo debe leerse distinguiendo entre el testimonio etnográfico y la afirmación factual.

Cuando los autores describen bolas de fuego, transformaciones, ataques de naguales o acciones de brujas, están documentando principalmente lo que los interlocutores creen haber visto, lo que las comunidades transmiten y la manera en que esos fenómenos son interpretados dentro de una determinada cosmovisión.

El valor del documento no depende, por tanto, de demostrar materialmente la existencia de naguales o tlahuelpuchis. Su importancia reside en conservar testimonios, registrar categorías culturales y mostrar cómo estas creencias continúan influyendo en la manera en que algunas comunidades explican la enfermedad, el espanto, la muerte, la protección, el territorio y determinados acontecimientos extraordinarios.

Esa distinción es fundamental: la antropología puede documentar una creencia y estudiar su funcionamiento social sin convertirla automáticamente en un hecho probado.

DOCUMENTO PARA CONSULTA

Extraordinarium reproduce para fines de consulta el Capítulo III: “Nahualismo y chamanismo”, acompañado por las páginas de identificación y licenciamiento de la obra original.

Fuente: Hernández García, Milton Gabriel; Guevara Hernández, Jorge; De la Rosa Herrera, José Vicente; y Sánchez Mastranzo, Nazario (coords.), La diversidad biocultural de Tlaxcala, INAH / El Colegio de Tlaxcala, A. C., 2024.

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